INTRODUCCIÓN La comparación entre televisión en abierto y plataformas de streaming no es solo tecnológica, sino también social y económica. Cada sistema organiza de forma distinta quién paga, quién decide qué se emite, qué contenidos se priorizan y quién queda dentro o fuera del acceso audiovisual. Durante décadas, la televisión en abierto fue el hogar común de la audiencia: una oferta limitada pero compartida, de acceso gratuito y con fuerte regulación. La llegada del vídeo online, el streaming y las plataformas globales multiplicó las opciones, fragmentó las audiencias y desplazó parte del poder de decisión hacia los usuarios y hacia nuevos intermediarios tecnológicos. Los estudios monográficos de la AIMC sobre televisión tradicional y online ya señalaban que la irrupción de Internet no implicaba la desaparición del consumo lineal, sino una reconfiguración del tiempo y los dispositivos dedicados al audiovisual (https://www.aimc.es/otros-estudios-trabajos/otros/internet-en-medio-de-los-medios/la-television-tradicional-vs-online/). DEFINICIONES: TELEVISIÓN EN ABIERTO Y STREAMING Televisión en abierto: - Señales accesibles sin cuota de abonado, usualmente a través de TDT, aunque también puede haber canales en abierto en satélite o cable. - Financiación basada en publicidad comercial, patrocinios y, en el caso de operadores públicos, fondos presupuestarios. - Programación lineal, organizada en parrillas con horarios fijos, donde el espectador se adapta al horario del canal. En muchos países, la televisión en abierto incluye cadenas públicas de servicio público y cadenas privadas generalistas y temáticas. En el caso español, cadenas como La 1, Antena 3, Telecinco o La Sexta son ejemplos representativos. Streaming: - Distribución de vídeo a través de Internet, ya sea en directo (simulcasting, retransmisiones deportivas) o bajo demanda (catálogos de series, películas y programas). - Modelos de acceso diversos: suscripción mensual (SVOD), pago por visionado (TVOD), acceso gratuito con publicidad (AVOD) y versiones híbridas. - Acceso multiplataforma: televisores conectados, dispositivos externos, ordenadores, tabletas y móviles. Las plataformas de grupos de televisión tradicionales (RTVE Play, Atresplayer, Mitele) combinan funciones de reposición de contenidos emitidos en abierto con catálogos exclusivos y, en algunos casos, modalidades de pago. EVOLUCIÓN DEL CONSUMO Y CRONOLOGÍA BÁSICA Etapa de hegemonía de la televisión en abierto: - Desde mediados del siglo XX hasta la generalización de Internet de banda ancha, la televisión en abierto fue el principal medio audiovisual. - La digitalización permitió el paso de la televisión analógica a la TDT, con más canales, mejor calidad de imagen y nuevas temáticas, pero sin alterar la lógica de programación lineal. Transición a la convivencia con lo online: - En la década de 2000 surgen los primeros servicios de vídeo bajo demanda y las emisiones en directo por Internet, inicialmente con limitaciones técnicas (ancho de banda, calidad de imagen). - El estudio de AIMC de 2011, basado en internautas, mostraba que un 57 % nunca había visto televisión online y que la mayoría de quienes consumían ambas modalidades no había reducido el tiempo de televisión convencional; el streaming aparecía como complemento más que como sustituto (https://www.aimc.es/blog/la-television-tradicional-vs-online-el-estuido-de-aimc-que-nuestra-el-comprtamiento-diario-de-los-telespectadores-tanto-en-el-soporte-tradicional-como-en-el-online/). Consolidación de la televisión de pago y las plataformas: - La CNMC documenta que, a finales de la década de 2010, el consumo seguía dominado por la TDT (76,6 % del visionado) pero el número de abonados a la televisión de pago superaba los 6,7 millones y los ingresos de la televisión de pago crecían por encima de los de la televisión en abierto (https://www.cnmc.es/el-consumo-de-la-tele-en-abierto-tdt-marca-su-nivel-mas-bajo-causa-del-aumento-de-los-abonados-la). - El empaquetamiento de televisión de pago con servicios de banda ancha y móvil impulsó la adopción de ofertas de vídeo, incluso entre quienes no las habrían contratado de forma aislada. Generalización del streaming: - En los paneles recientes de hogares, alrededor de un 63 % de los hogares con acceso a Internet declara usar al menos una plataforma online de pago, y una parte significativa utiliza dos o más servicios simultáneamente (https://blog.cnmc.es/2025/06/09/panel-de-hogares-cnmc-cada-vez-mas-plataformas-en-casa/, https://www.cnmc.es/index.php/prensa/panel-sector-audiovisual-20251121). - Netflix se consolida como plataforma preferida para cerca de la mitad de los hogares que usan estos servicios, seguida por Amazon Prime Video y Movistar Plus+, mientras que Disney+ y HBO Max ocupan posiciones intermedias. Aun así, los mismos paneles muestran que la televisión en abierto sigue siendo, en promedio, el servicio audiovisual más consumido en tiempo diario, por delante del vídeo bajo demanda y de los canales de televisión de pago. MODELOS DE NEGOCIO Y FINANCIACIÓN Televisión en abierto: - Financiación principal a través de publicidad, con ingresos sensibles a la coyuntura económica, la fragmentación de la audiencia y la competencia de plataformas digitales. - Los grandes grupos privados concentran la mayoría de los ingresos publicitarios televisivos, mientras que los operadores pequeños y temáticos dependen de nichos específicos (https://www.cnmc.es/el-consumo-de-la-tele-en-abierto-tdt-marca-su-nivel-mas-bajo-causa-del-aumento-de-los-abonados-la). - Las cadenas públicas combinan financiación presupuestaria y, en algunos casos, ingresos comerciales limitados, lo que condiciona su oferta y su independencia editorial. Streaming y televisión de pago: - Las plataformas de suscripción obtienen ingresos recurrentes mensuales y pueden ajustar precios, catálogos y niveles de publicidad. Algunas ofrecen planes con anuncios a menor precio. - Los operadores de telecomunicaciones integran canales de pago y plataformas en paquetes convergentes de Internet, teléfono y móvil. La CNMC ha señalado que alrededor del 89 % de los abonados a la televisión de pago contrata estos servicios en modalidad empaquetada (https://www.cnmc.es/el-consumo-de-la-tele-en-abierto-tdt-marca-su-nivel-mas-bajo-causa-del-aumento-de-los-abonados-la). - El vídeo online de operadores establecidos (Atresplayer, Mitele) combina publicidad en abierto con modalidades premium de pago que permiten adelantar estrenos, reducir la publicidad o acceder a contenidos exclusivos. Implicaciones: - El modelo abierto traslada el coste a anunciantes y, en parte, a los presupuestos públicos; el streaming traslada más directamente el coste al usuario, aunque se diluya dentro de paquetes. - La presión por la rentabilidad puede influir en la diversidad de contenidos: el streaming facilita nichos globales y producciones originales, mientras que la televisión en abierto depende más de grandes formatos generalistas de alta audiencia. EXPERIENCIA DE USO Y DISPOSITIVOS Televisión en abierto: - Consumo mayoritariamente pasivo y lineal: se pone la tele y se deja el canal de fondo. El estudio de AIMC cifraba en 87,2 % el tiempo dedicado al visionado en directo frente al consumo en diferido mediante grabaciones (https://www.aimc.es/blog/la-television-tradicional-vs-online-el-estuido-de-aimc-que-nuestra-el-comprtamiento-diario-de-los-telespectadores-tanto-en-el-soporte-tradicional-como-en-el-online/). - El televisor del salón sigue siendo el dispositivo central, con un fuerte componente familiar y de convivencia. Los grandes eventos (informativos, deportes, entretenimiento) concentran la atención en horarios concretos. Streaming: - Lógica de control por parte del usuario: se elige contenido, se cambia de serie si no convence en pocos minutos y se gestionan listas de seguimiento. - Uso intensivo de dispositivos personales (portátiles, móviles) y televisores conectados. En los primeros estudios, el portátil era el dispositivo principal para ver televisión por Internet; hoy el televisor inteligente y los dispositivos conectados se han generalizado. - Los paneles de la CNMC muestran que buena parte del visionado de plataformas online se realiza en el hogar, en competencia directa con la televisión lineal (https://blog.cnmc.es/2025/06/09/panel-de-hogares-cnmc-cada-vez-mas-plataformas-en-casa/). Implicaciones de experiencia: - El streaming reduce la importancia del horario, pero puede inducir consumos más intensivos y prolongados (maratones). La televisión en abierto estructura el tiempo en franjas (mañana, sobremesa, prime time), lo que genera rutinas más previsibles. - La abundancia de elección en el streaming puede derivar en parálisis por análisis; la parrilla de la televisión en abierto simplifica la decisión, a costa de menor control. IMPACTO SOCIAL Y DE GÉNEROS DE EDAD Diferencias generacionales: - Los paneles de hogares de la CNMC indican que el tipo de servicio utilizado se correlaciona fuertemente con la edad. Entre 10 y 24 años, el servicio más utilizado no es la televisión en abierto ni el streaming de pago, sino las plataformas de intercambio de vídeo como YouTube o TikTok (https://blog.cnmc.es/2022/05/27/panel-de-hogares-cnmc-y-consumo-audiovisual-cuando-el-habito-si-hace-al-monje/). - Entre 25 y 49 años se combinan TDT y vídeo bajo demanda, con un uso especialmente intenso del streaming en la franja de 25 a 34 años (https://blog.cnmc.es/2025/06/09/panel-de-hogares-cnmc-cada-vez-mas-plataformas-en-casa/). - A partir de los 50 años, la televisión en abierto recupera protagonismo y el tiempo dedicado a canales de pago aumenta, mientras que las plataformas online de pago resultan menos relevantes. Rol informativo y de cohesión: - Una proporción significativa de la población sigue recurriendo a la televisión en abierto para informarse y seguir acontecimientos de interés general. Informativos, debates políticos y eventos extraordinarios se consumen mayoritariamente desde la pantalla tradicional (https://blog.cnmc.es/2022/05/27/panel-de-hogares-cnmc-y-consumo-audiovisual-cuando-el-habito-si-hace-al-monje/). - El streaming cumple mejor funciones de entretenimiento personalizado y exploración de géneros específicos (true crime, anime, ficción internacional), mientras que la televisión en abierto mantiene formatos de entretenimiento masivo (talent shows, concursos, realities). Fragmentación y burbujas: - La multiplicación de plataformas y catálogos tiende a fragmentar la audiencia, reduciendo la probabilidad de que grandes grupos de población compartan las mismas referencias culturales al mismo tiempo. - Los algoritmos de recomendación del streaming priorizan contenidos similares a los ya consumidos, lo que puede reforzar burbujas de gustos, mientras que la parrilla de la televisión en abierto expone a contenidos más variados dentro de un mismo canal. ACCESIBILIDAD Y REGULACIÓN Obligaciones en televisión en abierto: - La Ley General de la Comunicación Audiovisual establece obligaciones específicas para los prestadores lineales en abierto en materia de subtitulado, audiodescripción y lengua de signos, así como cuotas de obras europeas y normas sobre protección de menores. - El informe de la CNMC sobre accesibilidad audiovisual en 2024 indica que los canales lineales en abierto superaron el 93,8 % de horas subtituladas, con niveles elevados de calidad, y ampliaron las horas de audiodescripción y lengua de signos (https://www.cnmc.es/prensa/informe-accesibilidad-audiovisual-2024-20250529). Situación en televisión de pago y servicios a la carta: - Los canales de acceso condicional con mayor audiencia, como LaLiga TV por M+ o DAZN LaLiga, no incorporaron medidas de accesibilidad a pesar de estar dentro del ámbito de las obligaciones, lo que evidencia un retraso respecto a la televisión en abierto (https://www.cnmc.es/prensa/informe-accesibilidad-audiovisual-2024-20250529). - En los servicios a petición, como RTVE Play, Atresplayer, Mitele, Filmin o Rakuten, la mayoría supera el 30 % de obras subtituladas, pero la audiodescripción y la lengua de signos siguen siendo marginales. Filmin y Rakuten no alcanzan el umbral mínimo de subtitulado. Plataformas de agregación y problemas técnicos: - Las plataformas de agregación (Movistar, Orange, Vodafone) reúnen múltiples canales y servicios en una misma interfaz. Según la CNMC, alrededor del 40,5 % de los canales incluidos integraba subtítulos y la mayoría de plataformas conservaba esa funcionalidad, pero la audiodescripción y el signado eran muy escasos, en parte por problemas de interoperabilidad técnica (https://www.cnMC.es/prensa/informe-accesibilidad-audiovisual-2024-20250529). - El regulador plantea ajustes normativos y códigos de autorregulación para mejorar la interoperabilidad de las señales de accesibilidad entre operadores. PROS Y CONTRAS PRINCIPALES Ventajas de la televisión en abierto: - No requiere suscripción ni pago por uso; basta con un televisor y cobertura, lo que la convierte en herramienta clave de cohesión social y acceso básico a la información. - Está más regulada en pluralismo, cuotas de producción local y europea, y protección de menores, lo que puede favorecer la diversidad cultural y ciertos estándares de calidad. - Facilita momentos de consumo compartido y conversación social en torno a eventos en directo (deportes, galas, grandes estrenos). Limitaciones de la televisión en abierto: - Menor personalización: el usuario debe adaptarse a la parrilla y tiene poco margen para elegir horarios o evitar bloques publicitarios. - Alta presión publicitaria en muchos canales privados, con pausas frecuentes y formatos intrusivos. - Fragmentación de audiencias entre múltiples canales y dificultad para experimentar formatos de nicho que no alcancen grandes cuotas de pantalla. Ventajas del streaming: - Acceso bajo demanda, posibilidad de pausar, continuar reproducciones en distintos dispositivos y consumir contenidos completos en el ritmo elegido por cada usuario. - Catálogos amplios y en constante actualización, con presencia de producciones internacionales y de nicho que rara vez tendrían espacio en la televisión en abierto. - Posibilidad de planes con menos publicidad o sin anuncios, y de perfiles personalizados dentro de una misma cuenta. Riesgos y contras del streaming: - Coste acumulado: la contratación de varias plataformas puede suponer un gasto mensual similar o superior a la televisión de pago tradicional, como sugieren los paneles de la CNMC donde muchos hogares utilizan cuatro o más plataformas (https://www.cnmc.es/index.php/prensa/panel-sector-audiovisual-20251121). - Dependencia de la conectividad y de dispositivos actualizados; la brecha digital puede dejar atrás a hogares con menor poder adquisitivo o en zonas con peor infraestructura. - Opacidad de los algoritmos de recomendación y del uso de datos personales, con implicaciones en privacidad y transparencia. CONCLUSIONES Y CLAVES PRÁCTICAS Equilibrio entre sistemas: - La evidencia disponible indica que la televisión en abierto se mantiene como base del consumo audiovisual y del acceso a la información, especialmente entre población adulta y mayor, mientras que el streaming aporta flexibilidad y diversidad de contenidos. - El debate no debería centrarse en elegir entre ambos, sino en cómo combinarlos de manera eficiente para que hogares y sociedad se beneficien de sus puntos fuertes. Recomendaciones para hogares: - Aprovechar la televisión en abierto como columna vertebral de información y entretenimiento generalista, incluyendo su oferta de informativos, cine, series y programas en abierto. - Definir un presupuesto máximo mensual para vídeo de pago y seleccionar una o dos plataformas que realmente encajen con los hábitos de la unidad familiar, revisando periódicamente su uso real. - Valorar la accesibilidad (subtítulos, audiodescripción, facilidad de manejo) al elegir servicios, especialmente cuando en el hogar hay personas mayores o con discapacidad sensorial. Consideraciones de política pública y sector: - Reforzar la accesibilidad en todos los tipos de servicios audiovisuales, reduciendo las diferencias observadas entre televisión en abierto, canales de pago y plataformas a la carta (https://www.cnmc.es/prensa/informe-accesibilidad-audiovisual-2024-20250529). - Asegurar la sostenibilidad económica de un ecosistema que incluya tanto operadores en abierto de servicio público como iniciativas privadas innovadoras, evitando que la competencia por suscripciones erosione la oferta gratuita esencial. - Promover la alfabetización mediática y digital para que la ciudadanía comprenda mejor cómo se financian los contenidos, qué implican los modelos de recomendación y cómo proteger su privacidad al usar plataformas de streaming.